Como Instaladores Eléctricos autorizados podemos llevar a cabo cualquier reparación, mantenimiento o instalación del servicio eléctrico, de iluminación, la electricidad y la calefacción, tanto en instalaciones particulares o domésticas (viviendas, locales u oficinas) como en instalaciones profesionales (grandes edificios, fábricas, almacenes o naves industriales) según la legislación vigente.